viernes, 11 de noviembre de 2011

Estrellas y estrellados

"Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas". Frase archiconocida de Sir Rabindranath Tagore, un escritor y filósofo indio, primer premio Nobel de Literatura de origen no europeo.
Como cualquier cita célebre, no hace falta darle vueltas para sacarle el jugo, en sí misma deja claro todo el significado y explicación posible.

A mí hoy me gustaría darle una vuelta de tuerca y deciros "que las estrellas no os impidan ver las lágrimas". Porque muchas veces cuando a título personal todo nos viene de cara y el viento sopla a favor, nos olvidamos de que posiblemente en nuestro entorno más cercano, hay mucha gente con problemas y pasándolo mal. Y en estos tiempos en los que el comportamiento general humano tiende más a la individualidad y menos al conjunto, se echa de menos un poco más de altruismo y de desprendimiento.
Cuando nuestra situación personal es buena, es cuando más útiles podemos resultar a los demás. No sobrevaloremos nunca la autosuficiencia de nadie, porque aunque yo me considere autosuficiente y poco dada a pedir ayuda, siempre agradeceré una mano tendida o un hombro arrimado. No creo que exista persona en el mundo a la que en ciertos momentos de dificultad, no le reconforte saber que tiene personas dispuestas a hacerle el camino más fácil de la manera que sea. Muchas veces una simple compañía silenciosa basta.

Si en vez de referirme a los intangibles, a las emociones, me centrara ahora en el plano material, sería aún más fácil de entender. Pensamos que estamos fatal con esto de la crisis y ciertamente hay mucha gente que lo está. Pero yo a mucha otra le diría que se parara a pensar un microsegundo en el Tercer Mundo para que rehiciera su escala de valores y relativizara. ¿No puedes salir a cenar todos los fines de semana? vaya por Dios, sí que es un dramón... No quiero ser demagógica con esto, sé que es un recurso muy manido, pero tan sólo pretendo invocar un poco de espíritu filántropo que a día de hoy sólo queda vivo entre la gente cooperante, los voluntarios y poco más. Tomemos al menos un poco de conciencia de las cosas que necesitamos, de las que no y sobre todo de cuáles son las que nos aportan la felicidad; para caer y recaer todas las veces que haga falta en que ésta última casi nunca viene de la mano de las cosas materiales, sino de los intangibles de los que antes os hablé.

Ejercitemos nuestro raciocinio y nuestra inteligencia emocional, que son nuestros factores diferenciadores con el mundo animal. No hagamos como las manadas de animales que abandonan a su suerte al individuo herido o viejo. Nosotros tenemos las herramientas para poder seguir avanzando a la vez que cuidamos de nuestros "heridos" y "débiles". Puede que la velocidad de crecimiento no sea tan rápida ni esté tan optimizada, pero será más sostenible. Nunca entenderé el afán actual de exprimir hasta la asfixia a la gallina de los huevos de oro. España es el cuarto país europeo por la cola, en el que mayores diferencias hay entre ricos y pobres en cuanto al estado de bienestar se refiere. Da qué pensar.

Cuanto mejor esté el individuo, mejor estará la comunidad y cuanto mejor esté la comunidad, mucho mejor estará el individuo. Seamos solidarios y cerremos el círculo todas las veces que esté en nuestra mano. En los cambios de actitud personales se fomentan los cambios de comportamiento sociales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario