1. Las palabras son mitad de quien las dice y mitad de quien las escucha.
Analiza qué vas a decir, cómo lo vas a decir y para qué lo vas a decir.
2. Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas. Blaise Pascal.
3. Lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro. No lo olvides.
4. Verá usted, afortunadamente no todo lo que no es filete son patatas. Héroes, Ray Loriga.
5. La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla. Gabriel García Márquez.
6. Usa el dolor como una piedra en tu camino, no como una zona para acampar. Alan Cohen.
7. El fervor y el entusiasmo la cautivaban. Y sabía que podía fiar mucho más en la sincera condición de los que a veces se descuidan y precipitan, que en los que, cautos y mesurados, jamás dan un paso en falso. Persuasión (1817), Jane Austen.
8. No hay fuego ni frescura suficientes para desafiar lo que un hombre puede guardar en un corazón fantasmal. El Gran Gatsby, Scott Fritzerald.
9. A veces pienso que el cerebro tiene envidia del corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en esa batalla siempre pierde el dueño de ambos. Cuatro amigos, David Trueba.
10. Algo más aprendió: que lo subjetivo y lo objetivo no son tan fáciles de discernir como suele pensarse y, dado que los separa una frontera muy sutil, pasar deliberadamente de uno a otro no es una operación tan complicada. 1Q84, Murakami.
11. Cuando soplan vientos de cambio unos construyen muros, otros molinos (proverbio chino).
12. Es probable que no lleguemos a nuestro destino si nos detenemos a tirar piedras a cada perro que ladra (W. Churchill).
13. Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas (Duque de Levis).