jueves, 7 de marzo de 2019

Feministísima

Soy feminista porque busco la igualdad.

Porque cuando quieres igualar algo tienes que favorecer al peor posicionado hasta que pueda nivelarse con el privilegiado.

Porque tengo dos hijos varones y quiero que puedan escoger libremente a qué jugar o cual es su color favorito, porque quiero que si lloran en público nadie les diga que eso es de chicas, las emociones no entienden de género, ni los colores, ni la ropa, ni los deportes..., son cosas que cada persona elige y debería hacerlo de manera libre y sin presión social.

Soy feminista porque no quiero que a ninguna niña a la que no le gusten las muñecas, juegue a fútbol en el recreo, le guste la ciencia, vista en chándal y odie los vestidos, la llamen marimacho. Qué palabra más mal sonante. A mí me lo llamaron. No una vez ni dos.

Soy feminista porque quiero libertad de decisión, no quiero que se critique a la que se arregla, se maquilla, se depila, se pone escote y tacones, pero tampoco a la que no lo hace. Ni para dar las campanadas ni para ir a una boda.

Tampoco quiero que "ayudar en casa" sea algo con lo que conformarnos, la casa es de todos los que viven en ella, así que las responsabilidades han de ser compartidas, mentales y físicas.

Me gustaría que cuando alguien se postula para un puesto de trabajo cobre según su valía y no su género y que además en la decisión de ocuparlo, no se mire si es  una o un.

No se trata de una guerra, se trata de remar todos en la misma dirección para mejorar y caminar de la mano. Cada uno desde sus vivencias, sumando inquietudes.

No se trata de política, el feminismo trasciende por encima de ideologías, no entiende de derechas ni de izquierdas, nadie se lo debería de apropiar, es libre, como nos queremos, vivas y libres. Sin miedo. Sabiendo que cuando decimos no, va a quedar claro que es no. No.

miércoles, 23 de enero de 2019

Anatomía de un escalofrío

De mis peores sensaciones corporales es el escalofrío por la espalda cuando está oscuro y sopla el viento. No es necesaria la presencia de la lluvia ni el viento tiene por qué ser frío aunque yo creo que lo favorecen. Me lleva pasando desde pequeña. Se queda entre los omóplatos y conecta con mi cerebro perturbando mi calma. A veces parece que incluso llega a extenderse de las sienes hacia atrás. Me produce encogimiento y aunque me proteja de la intemperie al calor, permanece en mí un rato relativamente largo. Depende de si estoy acompañada y de lo que me acompañe la compañía. A pesar de ser una sensación reconocible, no deja de ser perturbadora, por suerte, solo asoma un par de veces en el año.

Dicen que los recuerdos se guardan mejor cuando van asociados a emociones intensas. Pues yo recuerdo varios momentos de escalofrío insoportable que hubieran caído en el olvido por rutinarios y en cambio permanecen vivos gracias al malestar.

Una de las primeras veces, no podría determinar si fue la primera, estaba de vacaciones con mis padres, no recuerdo los años que tenía ni si mi hermana había nacido ya, volvíamos de cenar en un restaurante, podría ser Denia o Santa Pola, era de noche y se levantó el aire, recuerdo la indefensión de ser invadida por este escalofrío desagradable, recuerdo pegarme fuerte a mi madre y desear caminar lo más rápido posible para llegar al apartamento. Visualizo incluso la calle.

Otra vez que recuerdo, fue bañándome en la playa de Salinas. Tenía unos quince años y estaba con mis amigos. Lo estábamos pasando genial, jugando y saltando las olas, de repente me invadió y salí apresurada a la toalla. Me quedé allí sentada esperando que alguno más saliese y no se me pasó hasta que comencé a charlar y me distraje.

Y la otra de la que guardo recuerdo nítido fue ya con mi pareja, hace también muchos años, podríamos tener veinte o veintipocos. Habíamos ido al Cabo Peñas, por verlo y dar un paseo, soplaba mucho aire y se estaba haciendo de noche, cuando "la cosa" se apoderó de mí. Pedí que volviéramos rápido al coche y le conté con toda la confianza la sensación de nimiedad que me poseía cuando el escalofrío me gobernaba. Fue importante porque nunca se lo había contado a nadie, o al menos no tengo el recuerdo.

Escribiendo estas líneas es la primera vez que me paro a observar lo que me produce tanto a nivel corporal como mental y es la primera vez también que le pongo nombre, antes lo describía como un malestar desagradable sin pararme a observar su naturaleza ni sus  efectos sobre mi persona. Espero que este conocimiento me sirva para sobrellevarlo.

Dicen que el viento vuelve loca a la gente, pues a lo mejor se trata de una locura transitoria. Porque nadie está cuerdo. Todo el rato. O ningún rato.

martes, 21 de marzo de 2017

Palabras...

Recopilo aquí unas cuantas citas que he leído últimamente y me han gustado, más con fin coleccionista que otra cosa.


1. Las palabras son mitad de quien las dice y mitad de quien las escucha. 
Analiza qué vas a decir, cómo lo vas a decir y para qué lo vas a decir.

2. Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas. Blaise Pascal.

3. Lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro. No lo olvides.

4. Verá usted, afortunadamente no todo lo que no es filete son patatas. Héroes, Ray Loriga.

5. La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla. Gabriel García Márquez.

6. Usa el dolor como una piedra en tu camino, no como una zona para acampar. Alan Cohen.

7. El fervor y el entusiasmo la cautivaban. Y sabía que podía fiar mucho más en la sincera condición de los que a veces se descuidan y precipitan,  que en los que,  cautos y mesurados, jamás dan un paso en falso. Persuasión (1817), Jane Austen.

8. No hay fuego ni frescura suficientes para desafiar lo que un hombre puede guardar en un corazón fantasmal. El Gran Gatsby, Scott Fritzerald.

9. A veces pienso que el cerebro tiene envidia del corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en esa batalla siempre pierde el dueño de ambos. Cuatro amigos, David Trueba.

10. Algo más aprendió: que lo subjetivo y lo objetivo no son tan fáciles de discernir como suele pensarse y, dado que los separa una frontera muy sutil, pasar deliberadamente de uno a otro no es una operación tan complicada. 1Q84, Murakami.

11. Cuando soplan vientos de cambio unos construyen muros, otros molinos (proverbio chino). 

12. Es probable que no lleguemos a nuestro destino si nos detenemos a tirar piedras a cada perro que ladra (W. Churchill). 

13. Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas (Duque de Levis).

lunes, 11 de julio de 2016

Pasión

"El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto pero hay una cosa que no puede cambiar. Ni él, ni vos, ni yo, ni nadie[...]. No puede cambiar de pasión". El Secreto de sus ojos. Juan José Campanella, 2009.

No sé si todo el mundo tiene una pasión. O si símplemente tienen aficiones. Yo aficiones tengo muchas, me gustan las salidas con amig@s, los libros, el cine, la música, la playa, los animales, no sé... un sinfín de cosas. Pero pasión, puede que sólo tenga una y es el BA-LON-CES-TO

Como me dijo un amigo, el baloncesto es "lo más importante de las cosas menos importantes". Y en efecto, tras las relaciones familiares y personales, la salud y el tener cubiertas las necesidades que se derivan de lo material, lo es.
El baloncesto me ha hecho y (aunque ya no tenga un papel tan activo) me sigue haciendo vivir experiencias de tal intensidad que difícilmente se pueden reproducir de manera frecuente en la vida cotidiana.
El baloncesto ha casi monopolizado mi tiempo libre durante nueve meses o más al año, al menos dos terceras partes de mi vida, y aunque en las pasiones no tienen por qué influir las horas empleadas, el roce sí que hace el cariño. Qué suerte tengo que la vida me hizo encontrarme con mi pasión

Y diréis, qué pesada es esta tía con lo de sentirse afortunada que está todo el día igual, pero es que así me siento tras haber vivido auténticos momentazos inolvidables durante más de veinte años, tanto en lo que a emociones positivas como negativas se refiere. Éstos, sin duda, han contribuido a formar mi actual carácter y me han ayudado a crecer. Las emociones vividas son las mismas que las de la cotidianidad, pero en mi amado deporte, los vestuarios y grupos se convierten en una especie de casa de Gran Hermano donde dicen que todo se magnifica
He conocido amig@s de los de llevar en el fondo más hondo de la patata y con los que realmente siento una gran afinidad. Me he salvado de sentirme un bicho raro en una sociedad en la que salirse de las medidas habituales, tanto de cuerpo, como de miras, no siempre te hace encajar bien. He tenido un cursillo acelerado de cómo pasar por todos los estados posibles entre ser una principiante y una veterana. Un vaivén de sentimientos, luchas internas y externas y en definitiva, un aprendizaje constante.

Por todo esto y por muchas razones que ni siquiera sé expresar, me gustaría que si mi hijo eligiera jugar a baloncesto, tuviera la oportunidad de vivirlo con la misma intensidad que yo lo hice. Que sienta la satisfacción de mejorar, que le motiven a seguir haciéndolo, que disfrute, que gane y que pierda, que sea líder a veces y otra veces jugador de banquillo, que juegue algún partido trascendente, a ser posible una final, que celebre, que comparta, que se sacrifique por sus compañeros, que anime y sea animado, que se comprometa, que cambie de entrenadores, que juegue con compañeros que habían sido rivales, pero sobretodo, espero que sea cual sea su capacidad, tenga la oportunidad de desarrollarla plenamente todo el tiempo que él decida. Así será como podrá experimentar todo lo enumerado. Me gustaría ayudarlo a conseguirlo y no me gustaría que nadie le cortara las alas

Si no habéis hecho deporte, puede que no entendáis de lo que hablo. O puede ser que lo entendáis, pero no lo compartáis, pero es que las pasiones no entienden de razón, entienden de corazón

lunes, 30 de mayo de 2016

Cumplealma felizaños

Dice Saramago algo parecido a que un hijo es un regalo que la naturaleza nos presta durante unos años para obligarnos a crecer personalmente, para llenarnos de alegría de la cabeza a los pies. Dice también que trae algunas preocupaciones, que además no se irán, que han llegado con él para quedarse aun cuando se termine el período de préstamo. Y explica que los hijos no nos pertenecen, le pertenecen a la vida y a sus sueños, y eso les debemos hacer entender por más que no quisiéramos despegarnos de ellos jamás.

Felices dos años mi amor, nos llenas de intensidad la vida, nos haces sentir que siempre estabas ahí incluso antes de saber que queríamos que estuvieras.

Gracias por llenarme las entrañas hasta hacerme vivir con el pecho inflado como un globo a punto de estallar. Gracias por obligarme a desaprender superficialidades adquiridas (y necesarias) entre los quince y los treinta y hacerme reencontrarme con mi yo original. Gracias por reactivar mi lado más comprometido, quiero que tu mundo sea mejor que el mío y por eso pelearé lo vaya a conseguir o no. No cesaré. Gracias por hacerme entender muchas cosas de mi infancia que yo ya pensaba entendidas. Gracias por conectarme aún más con mis padres y mi hermana. Prometo intentar no fallarte, me voy a equivocar muchas veces pero ninguna será con intención, mereces todos los felizaños que yo llevo vividos multiplicados por cien, o por mil. En nosotros (Papiti y Mamiti), siempre tendrás tu refugio y tu impulso incondicionales. 

Yo ahora ya sé lo que es el alma y su nombre de pila empieza por Pe... y acaba por -layo.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Complemento naranja

Una de las medidas estrella del programa de Ciudadanos es el complemento salarial.
Resumiendo, el Estado intentaría combatir la pobreza de la gente que trabaja, complementando los salarios pequeños hasta hacerlos llegar a la categoría de "dignos".
No suena mal... ni bien. Parece lógico pensar que lo ideal sería que la empresa pagara el sueldo digno íntegramente, pero como hay que ayudar a las empresas que son las que se arriesgan y crean puestos de trabajo... pues va el Estado y echa una mano.
Esta es una medida de corte liberal? Yo creo que es intervencionista (cosa que a  Albert no le suele gustar, o al menos eso dice) y fracasada total. Porque partimos de una ética empresarial que no sé si en el resto de Europa existe, pero en España con lo de la picaresca de la que no se escapa nadie, ya sea un Lazarillo o un  expresidente de la CEOE, el tema se complica.
Una posibilidad (llamadme loca o malpensada) es que las empresas, amparándose en el complemento salarial, bajen aún más los sueldos y las cotizaciones, ahorrándose dineritos para que el Estado asuma lo que ellas se están ahorrando. Otra opción, es que si la empresa es un poco más digna, no baje el sueldo a efectos prácticos, sólo la nómina y el resto lo pague en B, propiciando así que el trabajador se acoja a un sobresueldo estatal y ahorrándose en este caso "solo" cierta parte de cotización a la seguridad social.
Oye, que yo no soy economista ni lo pretendo, igual estoy equivocada y no lo entiendo bien como Garicano. El caso es que esa hipotética disminución salarial podría ser legal pero desde luego no ética. Y lo ético, estando como estamos, debería de ser legislado.

viernes, 15 de enero de 2016

La teta asustada y la teta de Bescansa

Plas, plas, plas. Ole, ole y olé. Un bravo y tres hurra por Carolina Bescansa. Por poner sobre la mesa el debate de la conciliación. Porque estoy harta de Susanas y Sorayas que no disfrutan la totalidad de su permiso de maternidad en pos de una supuesta liberación de la mujer. De una supuesta igualdad para incorporarse al mercado laboral. Esa igualdad es una farsa. Total y absoluta.

Si la igualdad supone tener que renunciar a criar a tus hijos sus primeros años de vida que se la metan por donde les quepa. Si igualdad supone que la mujer deje de lado su condición de mujer para ser lo más parecido al hombre, de mí que se olviden. Igualdad es tener los mismos derechos asumiendo las diferencias. Igualdad es tener unos permisos de maternidad/paternidad que permitan "saltarse" la guardería si así lo quieres elegir. Igualdad es que si tu trabajo lo permite y si tú así lo decides, puedas llevarte a tu hijo/a y nadie se lleve las manos a la cabeza, seas la mamá o el papá. Igualdad sería que las empresas permitieran a los padres/madres realizar todo el trabajo que sea posible desde su casa si es que ellos lo quieren así. Igualdad es tener un horario flexible que permita a los progenitores adaptarse a los horarios y necesidades de su(s) pequeño(s). Igualdad es no tener que renunciar a la lactancia materna si es tu deseo, por tus condiciones laborales. Igualdad es no tener que abandonar tu carrera profesional por tener hijos.

Porque debemos de favorecerlo si queremos de verdad crecer como sociedad. A mí que haya gente que se lleve las manos a la cabeza por el gesto de Bescansa del otro día, me dice que estamos muy lejos de lo que yo creo que debería de ser el enfoque de la crianza en una sociedad avanzada. Pero nada, luego que se nos llene la boca hablando de pirámide poblacional invertida y bajo índice de natalidad.

A mí lo que me escandalizó fue que Soraya (Sáez de Santamaría) estuviera dando botes en Génova recién parida y que Susana (Díaz) se las dé de "progre" disfrutando solo las 6 semanas obligatorias para la mujer. No hacen ningún favor a las mujeres que representan y que son presionadas por sus jefes para que se incorporen a su puesto de trabajo antes de finalizar su permiso de maternidad.

Porque no nos confundamos, Carolina Bescansa, lógicamente puede permitirse llevar a su hijo a una guardería privada o contratar a alguien para que le cuide a su hijo, pero NO QUISO. Ése es el verdadero avance y la verdadera libertad de la mujer, el poder decidir. Estamos hablando de una persona adulta (y como tal, presuntamente responsable) que considera que llevar a su bebé ese día al trabajo no le va a condicionar a la hora de realizarlo con eficacia. Sigamos dando pasos en esa dirección. Y dejemos de llamarla sinvergüenza, imprudente, demagoga, exhibicionista y ese montón de lindezas que le han caído estos días. Y sobretodo respetemos, respetemos las decisiones sobre la manera de criar a un hijo que cada cual tenga, que hay tantas válidas como modos de entender la vida.

Me hubiera gustado saber qué hubiera pasado y qué calificativos le hubieran caído si en vez de ser una mujer hubiera sido un hombre (Pedro Sánchez o Albert Rivera, por elegir a uno con pinta modélica) el que hubiera aparecido con su bebé en el hemiciclo. Os lo digo yo, se le hubiera tachado de superpapá y de ultramoderno y el grueso de la sociedad le hubiera aplaudido. Así sigue funcionando este país y mucho nos queda por avanzar.

Y para terminar, muchas gracias Carolina Bescansa, por tu teta no asustada (sí, he dicho teta) y por actuar con hechos y no con promesas.







miércoles, 30 de diciembre de 2015

CON SU MISMO

Yaaaa vieneeeen los Reyeees. Y me sulfura.

Vamos a hablar de responsabilidad, pero vamos a hablar sin tapujos. Creo que muchas veces no nos damos cuenta de la responsabilidad que tenemos como padres. Siempre hablamos de dejarles un mundo mejor a nuestros hijos, pero pocas veces hablamos de que el cambio está en las personas, nosotros somos los causantes directos de que el mundo se dirija hacia una u otra dirección. Con lo cual, si queremos que el mundo de nuestros hijos sea mejor, deberemos de inculcarles los valores que creamos convenientes para avanzar como sociedad.

Y diréis, ¿qué tiene que ver estos con los Reyes Magos? Pues yo os digo que mucho. Habitualmente nos escandalizamos y nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos la cantidad de basura que producimos,  cuando hablamos de obsolescencia programada, de que ya no arreglamos las cosas, de que tenemos mucho más de lo que necesitamos, de que los recursos del planeta están sobreexplotados, de la contaminación, de la ausencia de sostenibilidad, del materialismo, de la desigualdad, etc. Bien, pues llegan estas fechas y se nos olvida todo, y de manera especial si hay un niño pequeño (o varios) en la familia. Aquí llega el descontrol,y decidimos que vamos a tirar por la borda en un día, todo lo que se supone que queremos enseñar a un niño. Por ejemplo, a no derrochar, a aprender que su manera de consumir tiene consecuencias, que las cosas no vienen caídas del cielo, que no por atesorar más posesiones se es más feliz, que las cosas realmente importantes de la vida no son cosas, etc.
¿Y qué ocurre? Pues que entonces estamos haciendo que nuestro hijo caiga en la vorágine del consumismo que tanto criticamos los adultos. Y no, no estoy hablando de no comprarle juguetes, estoy hablando de contención y moderación, que como todos sabemos, en ella suele estar la virtud, ya lo decía Horacio. Estoy hablando de niños que abren regalos que de verdad quieren, no por afán acumulativo ni por comparación con otros niños, sino porque en realidad les gustan y van a jugar con ellos; no van a quedar almacenados condenados a ser desangelados depósitos de polvo.

Por otro lado, vamos a suponer que tú, padre o madre, tienes conciencia de esto que te hablo e intentas transmitirlo de manera consecuente a tu hijo. Pues vas, y hablas con quienes van a regalar a tu niño, intentando controlar un poco la cantidad o el tipo de regalos que va a recibir en tan celebrada fecha. Entonces, lo más probable es que te encuentres con trabas e incomprensión en tu mismo entorno cercano. Pueden ignorarte, llamarte exagerada o ambas cosas. El caso es que, en la mayor parte de los casos, tus peticiones pasarán de largo en pos de la satisfacción personal que siente el adulto al comprar (el grado de satisfacción es directamente proporcional al tamaño y/o precio y/o número de paquetes que adquiera), aunque ellos te dirán que es por el disfrute de tu retoño (el cual disfruta sin apenas juguetes durante gran parte de cada día de su todavía corta vida). Esto puedes digerirlo tragándote tu frustración o teniendo discusiones que, en estas fechas, no apetecen nada, por cierto.

Así que tras esta bofetada de realidad, señoras y señores, solo me queda decirles que el mundo poco va a mejorar cuando en estas fechas están incitando a sus hijos a ser futuros adultos CON-SU-MISMO problema. Pero no se agobien, una vez leída esta humilde entrada, pueden volver a taparse los ojos (y la conciencia) para disfrutar en paz. Feliz año.

Feliz Navidá

Feliz Navidá. Asina, n'asturianu. Porque aunque no pueda hablarlo de seguido, forma parte de todo lo que soy, de lo bueno y de lo malo. Forma parte de la que se hace gracia a sí misma haciendo el payaso por casa y acto seguido llora por lo injusto que es el mundo. De la que a veces habla con tanta vehemencia que luego se lamenta de no haberlo podido suavizar. De la charlatana que se expone escribiendo... Estas fechas siempre me inspiran para agradecer vuestra presencia a todos los que estuvisteis, estáis o estaréis en algún capítulo de la serie de mi vida porque soy y estoy gracias a vosotros. Mención especial a mis padres, mi hermana y Cami por darme las raíces y el sostén en esta carrera de fondo, y a Pelayo, que es el que ha descargado mi versión mejorada. Gracias a mis amig@s y resto de familia, porque con vosotros voy creciendo y con vosotros me voy modelando, igual que las plantas lo hacen buscando la luz.

Al final, el objetivo es ése, superarse un poco cada año. Aprender a decir lo que antes te costaba. Seguir conociendo sitios y personas valgan o no la pena. Reajustar la escala de importancia de las cosas y disfrutar de los momentos que están al margen de lo material, porque siempre son los mejores. Acompañar a quien lo necesite y saber hacerlo con las palabras justas. Liberar la mente y no juzgar. No ser derrotista. Comer bien y hacer ejercicio (baloncesto a ser posible). Abrazar más, reñir lo imprescindible y seguir aprendiendo siempre, aprender cosas útiles o inútiles, todo vale, porque a veces lo trivial se vuelve trascendental. Comprar menos y hacerlo en consecuencia a lo que pienso. Seguir jugando con Pelayo y dedicarle tiempo en exclusividad. Congelar los relojes vitales de los míos. Acordarme cada día de lo afortunada que soy. Y por último, intentar convertir la mayor cantidad de estas palabras, en hechos. Ni más ni menos. Yo creo que pido lo mismo que todo el mundo. ¿Ye munchu pedir?

Sonrisa festiva y abrazo rompecostillas para todos los que os hayáis dado por aludidos, porque acertareis.

Pdta: ladrillazo al canto un año más, que no un año menos.

lunes, 23 de marzo de 2015

Andalucciones

Vamos a hablar sobre las elecciones andaluzas:

1- No entiendo por qué el PSOE presume de resultado sinigual, cuando iba a por la mayoría absoluta y saca el mismo resultado que hace dos años. A no ser que una victoria sea alegrarse del batacazo del PP. En su favor hay que decir que repetir resultado gobernando es algo meritorio, Rajoy pagaría su inversión en tinte del pelo por poder decir lo mismo.

2- IU e UPyD tienen un grave problema de comunicación y estrategia, no saben transmitir a su potencial electorado.

3- Me irritan los "seres superiores"que critican la decisión democrática de los andaluces. Si ha ganado el PSOE, el resto de partidos que se lo haga mirar. Aunque tengan problemas de diversa índole han conseguido preservar otras prestaciones sociales que en el resto del país se han perdido. En parte por la insistencia de IU. Respeto por la decisión de la gente y humildad. 

4- ¿Derrota del bipartidismo? ¿Hola? Entre Podemos y Ciudadanos no llegan a los escaños de la debacle pepera. Queda mucho trabajo por hacer.

lunes, 2 de febrero de 2015

I want to live in America

Es mentira... me gusta donde vivo. Pero reconozco que para algunas cosas son muy prácticos, van todos a una y nosotros nos complicamos mucho la vida con individualismos, egocentrismos y personalismos.
¿Por qué digo esto? por las situaciones que se dan dentro de los partidos, en las que las rivalidades internas pueden deshacer proyectos comunes y perjudicar la visión que los ciudadanos tenemos de ellos (sí, se puede emperorar). Que se lo digan al PSOE.

Todos tenemos en la retentiva esa campaña por las primarias del partido demócrata en EEUU, esa rivalidad entre Hilary Clinton y Barack Obama, se hicieron la gira, se dieron sus respectivos baños de masas y al final ganó el que a la postre sería premio Nobel (el cual no es momento de valorar). Bien, luego ganó las elecciones a la presidencia y nombró a la que había sido su rival dentro del partido, secretaria de estado. ¡OJO! Incluso parece que no les va mal con tan estrecha colaboración, ye pa flipar...

Volvamos al PSOE. Primarias para la secretaría general. Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias se presentan como candidatos. Gana Pedro Sánchez y forma una nueva directiva en la cual, prescinde de manera radical de cualquier primera línea del partido. (Ruido de bocina aquí) ¡ERROR! ¿Por qué? porque vale que quieras romper con la imagen más "anticuada" del partido, hace falta renovación, hasta aquí razón no te falta, Pedro. Pero escucha, a los que pusiste no los conoce nadie y encima no son precisamente carismáticos. Que sí, que tenéis todos pinta de buenos chavales y de tener ilusión y ganas. Pero no es suficiente. ¿Tan mala idea era incorporar a alguno de tus adversarios dentro del partido a tu grupo de trabajo? ¿Por qué, si lo que debería de primar es el buen rumbo del partido electoralmente, no se pueden aunar fuerzas y dejar de lado diferencias y desconfianzas? ¿Por qué no podías contar con alguno de los que ya fue primera línea y no está quemado? Vais cuesta abajo y sin frenos y parece que es irremediable. No me gusta. Lo dicho, para estas cosas "I want to live in America".

De lo de Susana si eso, ya hablo otro día.

viernes, 30 de enero de 2015

Oveja negra

No sé por dónde empezar a despachar...

Adivina, adivinanza... ¿Quién se erige como defensor de los pobres y como modelo de ética y luego cobra 400000 euros por un consulting a países con ciertas "dificultades"? ¿Quién los declara en España a través de una sociedad para pagar menos impuestos? ¿Quién se llena la boca hablando de los privilegios de la casta y luego realiza acciones dignas del más rancio poder? Yo, que debo de ser muy rara, lo veo "ligeramente" inmoral, no ilegal, pero sí inmoral. Escudados en las mediocres explicaciones que podrían haber utilizado los exdirectivos de las tarjetas opacas ("es lo que hace todo el mundo, es la normalidad, son las tarifas por estos trabajos..."), van tirando por tierra las esperanzas depositadas en ellos, no sé las de los demás, pero las mías un poco. Da penita.

Nunca fui del todo "podemista", pero les reconozco la evidencia de haber sido los impulsores de un movimiento de cambio en la clase política y en los partidos tradicionales, que estaban muy cómodos en la poltrona y han estado recibiendo, sin excepción, tirones de oreja de la mano de los de Pablo Iglesias. Es de agradecerles, y mucho. Les he ido observando con el idéntico escepticismo con el que trato a los demás, aquí, tratos de favor, para nadie. La confianza se gana, y encima la mejor manera de ganarla es con hechos, no con palabras que todo el mundo quiere escuchar.

Siento que se desinflan, que no son tan buenos como queríamos que fueran, y encima creo que no van a poner los medios para enmendar las turbiedades que les van a ir surgiendo, los veo corporativistas, puede que más que al resto, porque encima son amigos entre ellos. No imponen soluciones, solo tiran de victimismo apelando a conspiranoicas campañas de desprestigio, sin tener la humildad de ser autocríticos. No pasa nada, PODEMOS equivocarnos, solo hay que admitirlo y rectificar. ¿Qué pasa? ¿os acusan? ¿os atacan? Bienvenidos al asqueroso juego político, ya lo teníais que saber.

Espero que reaccionen, que estén a la altura y que cuanto antes, expulsen a sus ovejas negras, empezando por el señor Monedero.

martes, 30 de diciembre de 2014

Fin de año

Hace mucho que no escribo, los que sois más cercanos sabéis que me gusta. Es como si se me hubiera acabado la creatividad, o quizás como si toda la emotividad necesaria (al menos en mi caso) para escribir, estuviera totalmente derramada en el nuevo miembro de mi recién estrenada familia. Sí, yo creo que es eso. Más bien estoy segura. Qué curiosa metamorfosis, igual que la oruga se convierte en mariposa, con la llegada de P, nuestra pareja transformada en Familia también se coloreó. La palabra Familia es cálida por naturaleza y merece ser escrita en mayúscula, como los nombres propios o divinos.

Llevo días pensando que hace años que no despido el año como Dios, o no sé quién, manda. Quiero intentarlo. A ver lo que sale...
A ver cómo os digo que este año con solo un hecho importante, puede que sea el más trascendental de los que he vivido. A ver cómo os digo que aunque siempre me he considerado feliz, este año lo soy todavía más. Por momentos, hasta límites insospechados. A ver cómo os digo, que ando cansada como en pocas ocasiones y que me importa más bien poco, o más bien NADA. A ver si puedo explicar sin caer en ñoñerías que siento que ahora todo tiene sentido. Es difícil, más bien diría que ahora mismo, para mí, es LO IMPOSIBLE. Pido perdón por tanta azúcar, de verdad que no era mi intención.

Como no quiero explotar ni explorar demasiado el mundo de los tópicos, creo que debo de terminar aquí.
Ha sido un escrito breve. Es lo que hay. Espero que me disculpéis, que un poco me entendáis y que una caxigalina lo disfrutéis.

Vamos a por el 2015. FELIZ NOCHE A TODOS. Gracias por ser como sois, por estar donde tenéis que estar en todas y cada una de las ocasiones y por dejarme compartir con vosotros tantos momentos buenos y malos. Ley de vida. Hasta la mejor buena estrella tiene días reviraos. Que el "medio lleno" siga mandando.

Un abrazo festivo y mi mejor sonrisa.


jueves, 6 de febrero de 2014

Con la Iglesia hemos topao

Hoy me levanté encabronada con esta noticiaSi no vais a leer el artículo, ya os digo yo que se calculan entre 6000 y 20000 clérigos pedófilos repartidos por todo el mundo. Y lo dice la ONU, no el bar de mi barrio, ni un fancín antisistema universitario.

Señor Papa Francisco, que tantas buenas palabras tiene... ¿por qué no pasa del dicho al hecho y retira del sacerdocio a todos esos cerdos pederastas que siguen ejerciendo? Así, para empezar... y luego ya si eso, permita "usté" el matrimonio para los curas y retire la absurdez ésa del celibato. Por no hablar de que la representatividad de las mujeres, que debería de ser equiparable a la de los hombres en la "santa" iglesia, pero ése es otro tema, no nos desviemos, tampoco quiero hablar del aborto, del uso de anticonceptivos, de las células madre, ni del matrimonio homosexual.

Mientras no vea medidas de verdad, que tu anillo sea de plata en vez de oro, me la trae, hablando pronto, al pairo. También me importa un huevo si tu despacho es más modesto o tus ropas más baratas que las de tus predecesores.  

A lo mejor hay mucha gente que lo ve muy significativo y te dan un Nóbel de La Paz, como a Obama. Enhorabuena, si así fuera.

martes, 24 de diciembre de 2013

Abrázame

Os regalo este texto que un día encontré navegando. Quiero utilizarlo para felicitar las fiestas y mandar un abrazo (de los de verdad, bien dado) a toda esa gente que formáis parte de mi vida.

Instrucciones para dar un abrazo.

Cualquiera puede estrecharte entre sus brazos. No hay que ser muy listo, ni muy fuerte, ni muy sabio, ni muy nada. Alguien va, abre sus brazos de par en par y te envuelve de carne y huesos. Y qué. El pavo relleno hace lo mismo y conozco a poca gente ansiosa por meterse dentro.

Desde que encima hay desconocidos que los dan gratis por la calle, el valor del abrazo ha caído en picado. Y la verdad que no me extraña. Puede que algunos abrazos no cuesten dinero, pero lo que sí tienen en común todos los abrazos mal dados es que siempre, a la no tan larga, salen muy caros.

Quizá por eso ninguno de los intentos que he podido leer por ahí, tratando de descifrar la aparentemente sencilla liturgia del acto de abrazarse, me ha ayudado demasiado. Quizás por ello vaya a ser yo el próximo en naufragar.

El abrazo viene a ser a las relaciones humanas lo que el cargador al teléfono móvil. Mejor que nunca te lo dejes en casa, no sea que lo acabes suplicando a las 3 de la mañana ante cualquier recepción de hotel.

Para dar un abrazo en condiciones, en primer lugar, hay que haberlo extrañado mucho, hay que haberlo extrañado bien. Los que no tuvieron tiempo de despedirse saben perfectamente de lo que estoy hablando. Los que nunca se atrevieron a pedirlo, también.

Su significado es siempre el mismo, bajo cualquier circunstancia, en cualquier país, de cualquier lengua, credo o tradición, y parte de la segunda condición fundamental para dar uno como dios manda. Necesitas lo que significa. Y significa, en esencia, que no estás solo.

A partir de aquí, los requisitos se van complicando. Y es que todo depende de tener algo muy fuerte en común. Algo que, de pronto y sin haberlo previsto, sintáis los dos con la misma intensidad. Se trata de un momento, de un solo instante. El tiempo justo para que ese algo tan real y tan verídico no pueda dibujarse con palabras.

No sé si me explico. Pero si eso ocurre, todo cambia. Desde ese momento, abrazarse ya es otra cosa. Estáis atrapando verdades. Una cacería de instantes. Un compresor de realidad. Enzarzarse en las ganas del otro y apretar hasta que se extingan.

Me fascinan los abrazos bien dados. Creo que resultan aún más memorables que cualquier palabra, gesto o relación. La única forma física conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo. El único punto y seguido entre todo lo que se puede llegar a sentir.

No sé muy bien por qué hoy me ha dado por hablar de esto. Supongo que porque creo que andamos muy faltos de abrazos reales. O quizás porque a más de uno, hoy le vendría muy bien.

El caso es que, lamentablemente, a los abrazos les pasa como a los besos, las caricias, los matrimonios, o las patadas en los huevos. Si no los consumas a tiempo, acaban todos caducando.

Risto Mejide.

lunes, 14 de octubre de 2013

Radical de limón

Ser cerrado de mente es mucho más fácil que intentar comprender las noblezas y las vilezas de cualquier otra persona. Es mas ergonómico. Los cerrados de mente son radicales, no tienen capacidad de negociación, ni se mueven en el Aurea Mediocritas de Horacio.
Para más inri, las personas tendemos a valorar al otro con distinto rasero, dependiendo del grado de relación. A un amigo le perdonamos mil y una equivocaciones, pero a otra persona más ajena a nosotros, que no cometa ni una cuarta parte de esas "equivocaciones", le colocamos a veces, con extrema ligereza, el cartel de "mala persona" (siendo suave). Todo es muy relativo. Hay ocasiones en las que tenemos tan poca capacidad de ponernos en el pellejo de aquel o aquella a quien enjuiciamos, que nuestra perspectiva se vuelve errónea. Aunque no sé si errónea es la mejor palabra, considerar algo como un acierto o como un error, es también, muy subjetivo. Dicen que la razón absoluta no existe.
Volviendo a lo radical, me parece que hay distintos grados de radicalismo, los hay radicales convencidos y los hay que se dejan convencer. Señores y lacayos, al final, como en todos los ámbitos.
Esta nula capacidad de negociación, hace que, en un momento dado, cuando no se cumplen nuestras expectativas, emerjan emociones negativas entre personas normales, que comparten sus vidas convencionales y que si tuvieran la oportunidad de, por un momento, borrar su memoria y ocupar la vida del otro, intercambiarían sus papeles sin mucha dificultad. La coyuntura "ambiental" y la existencia de los líderes convencidos (o interesados), es la chispa que origina la llama de la disputa.
Mientras tanto, a los que somos de naturaleza conciliadora y dialogante, se nos cae el alma a los pies viendo que cada vez prima más la separación y la confrontación. Sobre todo, si es en algún asunto que nos pilla de cerca. ¿Por qué pecamos siempre de creernos mejor que el vecino? ¿Dónde quedó aquello de la unión hace la fuerza? Se me ocurren muchos ejemplos con los que ilustrar esto, desde lo más mundano hasta lo más divino, pasando por lo político, pero prefiero que cada uno busque y elija sus propios "limones".

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Sentido y Sensibilidad

Hoy quiero enseñaros dos anuncios, ambos tailandeses, que he visto en las redes sociales. Son de lo más emotivo. Habrá gente que los califique de ñoñerías pero... a mí me arrancan una lagrimina y consiguen ponerme los pelos de punta. Espero que os emocionen tanto como a mí.





lunes, 3 de junio de 2013

Una noche

Se despertó sobresaltada, estaba teniendo una pesadilla. Soñaba que contraía una enfermedad muy grave y en su sueño había habido hospitales, pruebas, médicos y malas noticias. Todavía podía oír sus agitados latidos cuando empezó a tranquilizarse, mientras escuchaba a oscuras la respiración regular del que plácidamente, siempre duerme a su lado.
Más relajada, pero despejada por el desagradable sueño, comenzó a pensar como le ocurría muchas veces, en quiénes estarían a su lado si algo así le pasase. La familia y el dormilón de al lado, por supuesto, de eso no cabía duda alguna. Los amigos... Empezó a pasar lista, "estos creo que sí, estos otros probablemente no, los de este otro grupo sí, sí y sí". ¿Qué les diría? ¿Tendría asuntos pendientes? Es decir, ese tipo de cosas que a veces no dices porque realmente no proceden, pero que en momentos así, puede que cobraran otro sentido. Se imaginaba despidiéndose de unos y de otros, intentando disimular su sufrimiento con los que sabía que eran más débiles y aliviándose con los que siempre habían sido sus pilares. Nunca se sabe cómo se reaccionaría si algo así pasase, pero no podía evitar imaginarlo.
Después de un rato enroscada en sus pensamientos, llegó a la conclusión de que realmente la gente que ella querría de verdad que estuviese, lo estaría llegado el momento. Y de repente, la placentera calma feliz del que se siente querido, la invadió. Y con una sonrisa en la boca, el sueño la volvió a conquistar.


Lola Mento, Mayo de 2013



martes, 28 de mayo de 2013

Las luces y las sombras

No sé si a vosotros os pasa, pero a mí, hay personas que me sacan "lo negro" y personas que, cuando las tengo cerca, me hacen resplandecer.
Es más común el concepto de personas "tóxicas" emocionalmente hablando, en cambio, los luminosos de carácter están menos explorados.
Sí que es verdad que aún habiendo unos patrones comunes para ambos tipos de personalidades, existe también una vertiente subjetiva, según afinidades. A mí me puede "cargar" una persona que a otro individuo le irradie armonía, simplemente por cuestión de vínculos en cuanto a principios o aficiones.
El caso es que por lógica, por disfrutar de la vida, que sólo es una, debemos de aprender a gestionar a los seres oscuros para que no nos contaminen y de igual manera, deberemos de aprender a disfrutar de los luminosos.
Éstos últimos, son más fácilmente identificables, no se necesita mucho tiempo para darte cuenta de que una persona es luminosa. Suelen ser seres risueños, escuchadores, de apariencia tranquila, que irradian una sensación de delicada protección hacia quienes los rodean.
Este tipo de gente, me hace querer ser mejor persona y saca lo mejor de mí, por eso velaré siempre por mantenerlos cerca. Y es más, intentaré introducir en mi propia historia a todo aquel "gusiluz" que tenga la suerte de tropezarme.