martes, 24 de enero de 2012

¿La vida pirata es la vida mejor?

Profundizo en la reflexión de ayer de mi Facebook. 

  • ¿Alguien entiende la obsesión de los medios de comunicación por mostrarnos los despilfarros que hacía con su fortuna el creador de Megaupload? YO, NO. 
  • ¿Alguien dudaba que estuviera forrado? NO.
  • ¿Alguien pensaba que Megaupload iba a ser eterno? NO.
  • ¿Queríamos que lo fuera? SÍ.
  • ¿Alguien se acuerda de que se exhibiera durante tantos días seguidos el derroche de un multimillonario detenido? NO.
  • ¿Quieren que este señor nos parezca el peor monstruo del averno que podamos imaginar? SÍ.
  • ¿Nos tratan como a gilipollas? SÍ.
  • ¿Habría que buscar una solución para los derechos de autor? SÍ.
  • ¿Va a satisfacer a todo el mundo? NO. 

Hablemos de la vida pirata. Hablemos de sus pros y contras. Hablaré desde mi opinión personal sin más intención que expresar mis percepciones de usuaria del montón
Pienso rotundamente que hay que proteger la propiedad intelectual, me parece razonable que la creación artística tenga algún tipo de arancel para su difusión, ya que los creadores no pueden vivir del aire. Quieren difundir su obra, pero necesitan comer. Hasta aquí todos de acuerdo. 
Aquí hay que establecer varias diferencias. 

Primero están los músicos, la venta de discos ha disminuido considerablemente. Esto lo notan todos, pero proporcionalmente, puede que los súper-ventas estén más enfadados porque ahora les cuesta más volverse "muchimillonarios" (como dice un amigo de toda la vida). Para los grupos-artistas más modestos, Internet les sirve como plataforma para dar a conocer su música y que luego acuda más gente a ver sus conciertos. Utilizan la red de manera más generosa, permitiendo descargar alguna canción gratuitamente. 
Además tenemos herramientas como Spotify, que permiten escuchar miles de canciones a cambio de atormentarte cada ciertos lapsos de tiempo con unos anuncios. La SGAE la dejo para otro día.

Luego están los escritores. La piratería en la literatura es la (de momento) menos habitual, pero cada vez va a más. Los e-book van teniendo más auge a pesar de que muchos lectores empedernidos nos resistimos a cambiar el encanto de los libros de papel por la practicidad de los electrónicos. A lo mejor me equivoco,  pero pienso que si los ponen a precios módicos en formato digital, la gente apasionada de la lectura seguirá comprando títulos. Han de ser más baratos, por el simple hecho de que no conllevan gastos de papel, tinta ni encuadernación.

Las series, tema escabroso. La mayor parte de las series que la población común veíamos por la red, las televisan en alguna cadena de televisión. Inconvenientes, que no puedes verla a la hora que tu elijas, que te tienes que comer los anuncios, que tienes que esperar a que se estrene en España el capítulo de rigor. La solución yo la veo fácil, que las web de esas cadenas, permitan revisionar los capítulos ya emitidos sin cortes publicitarios y que además, se puedan ver en V.O.S si se quiere. Se pierde la primicia únicamente. No lo veo complicado, de hecho, muchas páginas ya están avanzando en esa dirección. 

Finalicemos con el cine, según mi criterio, el más polémico. Dicen que dejan de ingresar millones de dólares/euros con el tema de la piratería. Debe de ser verdad. Pero la realidad es que Internet no va a desaparecer y la trampa siempre avanza más. Deberán de asumir menos ganancias en pos de ser sostenibles y adaptarse a los nuevos tiempos. Las súper-producciones siguen teniendo altas recaudaciones en taquilla. La gente sigue y seguirá yendo al cine como entretenimiento, pero no por ir a pasar el rato, sino porque haya una película que reclame su atención. Es caro, muy caro. Entiendo que hay personal al que pagar y por eso no protesto, sólo expongo que es una de las causas de que la gente vaya menos. Pienso que las cadenas de salas de cine tienen muy poca creatividad a la hora de sacar promociones y ofertas para intentar llenar un poco más las salas. 
El mayor problema lo tiene el cine de menor audiencia, proyectos independientes y sin tanta capacidad de promoción. Creo que les costará financiarse. Un amigo dice que los cinéfilos pagan igual por ver cine de calidad, pero yo no lo tengo del todo claro. Pagan más que cualquier persona, pero no pagan todas las veces que tienen que hacerlo. 

Para finalizar, y prometo que el señor Kim Schmitz no es pariente mío. Estoy harta de la manipulación a la que nos someten los medios de comunicación y la diferente hoja de rasar que se utiliza para según qué cosas. Como ahora en E.E.U.U están con el tema de la S.O.P.A caliente, pues nos están sometiendo a un bombardeo de imágenes del señor Schmitz haciendo gala de sus lujos. Que sí, es un hortera, está como un ceporro e hizo negocio de dudosa ética. 
En cambio, ¿a qué no os sabéis el nombre ni ponéis cara a ninguno de los ejecutivos de Lehman Brothers? ¿a que no estáis ni siquiera seguros de si fueron acusados de algún cargo después de la que montaron? ¿a que no visteis ninguna de sus propiedades privadas por la televisión ni la prensa?. 
Pues no sé lo que os parecerá a vosotros, pero yo estoy segura de que las pérdidas de dinero que ellos ocasionaron y lo que éstas pérdidas repercutieron en la sociedad mundial en general son mucho más graves que las del señor Schmitz. No digo más. 


2 comentarios:

  1. Enhorabuena por haber abandonado Matrix ;-). Te puntualizo algunas cosillas rápidamente (ya sabes, el tiempo es mirra).
    Las agencias de noticias y los medios están en muy pocas manos, que casualmente son las mismas que también comercializan los contenidos de ficción y, por consiguiente, las que sangran sin piedad a creadores, consumidores y anunciantes.
    Por ejemplo, cualquier músico que no tenga miedo a estas manos, te reconocerá que el negocio para él hace tiempo que está en los conciertos y no en la venta de música, por la que con suerte recibe en torno a un 5-10% de los beneficios.
    Digo con suerte porque, vendas un millón de discos o doscientos, las grandes empresas tienen mucha afición a la contabilidad creativa y a hacernos creer que nada les da beneficios nunca (¿De qué vivirán?). Antes, por culpa de los costes de producción y ahora, por culpa del "malvado" consumidor pirata. Con los escritores y guionistas pasa tres cuartos de lo mismo: lo normal es que, bien no cobren, bien cobren una miseria.
    Las grandes empresas también tienen una relación esquizofrénica con lo digital. Por un lado, no la quieren porque, además del tema de la piratería, saben que es mucho más fácil de auditar que lo analógico y podría acabárseles el chollo de engañarnos a todos; pero, por otro, sí la quieren porque pueden programar obsolescencias cada vez más cortas y obligarnos a comprar el mismo producto una y otra vez… sin costes de producción para ellos.
    Saludos,
    T

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  2. Fe de erratas :-D. Obviamente, en el último párrafo quiero decir: "no/sí lo quieren".

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