Nacida en el 81. Viví con plenitud los años de bonanza económica. Autónoma. Deportista. Con hipoteca. Una treintañera del montón.
Veo desaparecer equipos y clubes de todos los deportes y cualquier categoría. No hay dinero.
Veo que se tiran toneladas de comida cada día en los supermercados y que hay gente que está pasando mucha necesidad y hambre. HAMBRE.
Veo que cada vez hay menos para un derecho como es la salud o la educación. No hay dinero.
Veo un montón de viviendas desocupadas y un montón de sintecho. Cada vez más. De lo uno y de lo otro. Perdón por no entenderlo.
Veo crecer la intolerancia. Veo crecer el racismo. En círculos cercanos. Y me da miedo... o pena... o ambos.
Veo que se premia al tramposo. Gana el que más "picardías" (por llamarlo suavemente) hace.
Veo que no se premia el trabajo.
Veo que no se pone un precio justo a las cosas.
Veo que no se usa el mismo baremo para todo el mundo. Hay sueldos obscenos en cantidad tanto por mucho como por poco.
Veo separación cuando más unión tenía que haber. Insolidaridad.
Veo gente mirándose al ombligo en vez de mirar a los ojos del que lo pasa mal. Egoísmo.
Veo complejos de superioridad que aplastan a gente con complejo de inferioridad.
Veo aeropuertos, trenes de alta velocidad, infraestructuras variadas que costaron miles de millones (¡ojo! MILES DE MILLONES) de euros que no se utilizan. Todo por envidias infantiles entre comunidades.
Veo gestores públicos y privados que no han hecho bien su trabajo (a sabiendas de que no lo estaban haciendo bien) que no reciben ninguna penalización por ello.
Veo paraísos fiscales. Poco compromiso.
Veo que se puede ganar dinero sin producir ningún trabajo.
Veo apretar a los que cumplen en vez de perseguir a los que fallan.
Veo que falta información. Manipulación a través de la ignorancia.
Veo que hacer las cosas con moralidad, ética, principios y valores NO es la norma sino la excepción. Y eso me da que pensar y me angustia.
Veo recortes en cooperación y más dinero para defensa.
Espero que, cuando dentro de unos años vuelva a leer esto, hayamos salido por el camino bueno y no por el malo. No sé si hay un sistema mejor. No sé si tiene nombre propio o tendrá que ser una variación de éste. Lo que está claro es que éste no funciona. Hay una producción suficiente de alimentos en este mundo como para que nadie pase hambre, se trata de aprender a repartirlos, y ahora no sabemos. Nuestro sistema está averiado, no sé si habrá que buscar uno nuevo o cambiarle alguna pieza, pero así no vamos bien.
Espero que, dentro de unos años, volvamos a ser personas y no números.
Lo espero y lo deseo.
Como en las películas de final feliz, espero que ganen los buenos y pierdan los malos.
justo ayer vi una pelicula: God bless America. No es un peliculón pero hablan de esto y la idea es muy buena.
ResponderEliminarComo siempre, genial tu entrada